Tarascon Stagecoach (1888), primera pintura de Vincent van Gogh
incorporada a la colección del LACMA.
Tarascon
Stagecoach, pintada por Vincent van Gogh en 1888, ingresó oficialmente a
la colección del LACMA como la primera pintura del artista adquirida por el
museo. La obra, donada por la Henry and Rose Pearlman Foundation and Family,
representa una diligencia en Arlés y actualmente forma parte de la presentación
de la colección del museo.
La
historia de Vincent van Gogh en Los Ángeles acaba de incorporar una pieza que,
hasta hace poco, no pertenecía al museo que hoy la conserva. Tarascon
Stagecoach, óleo sobre lienzo realizado en 1888, ingresó oficialmente a la
colección de Los Angeles County Museum of Art (LACMA) como la primera
pintura de Van Gogh en los fondos de la institución. Su número de registro es
M.2025.139.
La
incorporación procede de una donación de la Henry and Rose Pearlman
Foundation and Family, responsable de distribuir parte de la célebre
colección Pearlman entre LACMA, el Museum of Modern Art de Nueva York y el
Brooklyn Museum. La operación incluyó obras de Édouard Manet, Alfred Sisley,
Henri de Toulouse-Lautrec, Maurice Brazil Prendergast y Wilhelm Lehmbruck.
El
ingreso tiene una relevancia específica para la historia de las colecciones del
museo. Antes de recibir esta pintura de Van Gogh, LACMA contaba con
dibujos del artista, pero no con un óleo suyo. La llegada de Tarascon
Stagecoach 1888 modifica esa representación y amplía el capítulo dedicado
al postimpresionismo dentro de sus fondos.
La obra
fue realizada en Arlés, en el sur de Francia, durante uno de los periodos
centrales de la trayectoria de Vincent van Gogh. Representa una
diligencia roja y verde estacionada frente a un edificio encalado, acompañada
por otros carruajes. Sus dimensiones son 71,44 por 92,55 centímetros y está
ejecutada al óleo sobre lienzo.
El motivo
no era completamente casual. En una carta dirigida a su hermano Theo el 13 de
octubre de 1888, Van Gogh describió el carruaje y explicó algunos de los
elementos cromáticos de la composición. El museo conserva también la relación
documental entre la pintura y aquella correspondencia.
La
elección del tema resulta significativa para comprender el Van Gogh de 1888.
Para entonces, el ferrocarril había desplazado buena parte de las antiguas
rutas de diligencias entre París, Lyon y Marsella. Los carruajes continuaban
comunicando poblaciones pequeñas que permanecían fuera de las principales
líneas ferroviarias. LACMA interpreta la obra, por ello, como una
representación de una forma de transporte en retroceso.
La escena
también permite observar una de las preocupaciones de Van Gogh durante su
estancia en Arlés: la relación entre la vida cotidiana, el paisaje y el
potencial expresivo del color. La superficie está construida mediante
pinceladas direccionales y contrastes cromáticos que convierten un vehículo
ordinario en el centro visual de la composición.
El museo
ha incorporado la pintura a Collecting Impressionism at LACMA,
exposición programada del 21 de diciembre de 2025 al 3 de enero de 2027,
dedicada a la evolución de sus fondos impresionistas y a las nuevas
incorporaciones. También formó parte
de Village Square: Gifts of Modern Art from the Pearlman Collection to the
Brooklyn Museum, LACMA, and MoMA, presentada hasta el 5 de julio de 2026.
La
llegada de Van Gogh en LACMA coincide además con una transformación
física de la institución: la apertura pública de las nuevas David Geffen
Galleries, concebidas como espacio para la colección permanente. La pintura
aparece actualmente registrada por el museo dentro de la sección dedicada a las
respuestas artísticas a la industrialización.
En ese
contexto, Tarascon Stagecoach adquiere una lectura que trasciende su
condición de obra de Vincent van Gogh. Representa un objeto asociado con
una tecnología en retirada y, al mismo tiempo, una pintura que sobrevive a los
cambios tecnológicos, económicos y culturales que hicieron desaparecer aquel
medio de transporte.
Su incorporación a LACMA no altera la historia de la obra. Sí modifica su historia institucional: desde ahora, una pintura realizada en Arlés en 1888 forma parte permanente de uno de los principales museos de arte de Estados Unidos.
La incorporación de Tarascon Stagecoach deja así un dato institucional preciso: LACMA ya posee una pintura de Van Gogh en su colección. Y no se trata de una obra elegida por su iconografía más popular, sino de una escena aparentemente sencilla en la que el artista convirtió un carruaje en una investigación sobre color, modernidad y un mundo que comenzaba a desaparecer.