Vivimos una época extraña donde el cine ha dejado de ser un refugio de certezas. Durante décadas, la gran pantalla fue un analgésico social que nos convencía de que el mundo seguía siendo un lugar ordenado. Pero algo ha cambiado, y el cambio merece ser examinado con la lente crítica que el cine nos ha enseñado a utilizar. El amor permanece . Fotograma Hoy, la audiencia ha madurado hacia un terreno más profundo, íntimo y, a veces, incómodo. Ya no buscamos la evasión como objetivo primordial; buscamos un espejo roto donde mirar de frente nuest…