Arte
y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX,
nueva exposición
permanente del Museo Nacional de Arte.
El MUNAL
reabrió el 8 de julio de 2026 sus salas dedicadas al siglo XX con Arte y
visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX. El nuevo
recorrido reúne más de 349 obras realizadas entre 1890 y 1950 y propone una
lectura más amplia y crítica de la modernidad artística mexicana.
Siete años después, una nueva mirada
El Museo
Nacional de Arte (MUNAL) reabrió sus salas dedicadas al arte moderno
mexicano con una transformación que va más allá de la renovación museográfica.
El 8 de julio de 2026 abrió al público Arte y visualidad en el México
moderno. Colección MUNAL siglo XX, una exposición permanente que reúne más
de 349 obras realizadas entre 1890 y 1950.
La
reapertura ocurre después de siete años sin una renovación integral de este
recorrido. El nuevo proyecto propone revisar la manera en que se ha contado la
historia del arte mexicano y ampliar la mirada hacia artistas, regiones, medios
y prácticas que habían ocupado posiciones secundarias dentro de las narrativas
tradicionales.
De la historia del arte a la cultura visual
Uno de
los cambios fundamentales reside en la concepción de la exposición. En lugar de
organizar exclusivamente las obras por disciplinas, escuelas o autores, el
recorrido establece relaciones entre distintas manifestaciones de la cultura
visual.
Pintura,
fotografía, gráfica, cine e impresos aparecen integrados en una misma lectura.
Esta estrategia permite comprender la modernidad mexicana como un fenómeno más
amplio que la historia de las llamadas Bellas Artes.
La
propuesta reconoce también que la modernidad artística mexicana no fue un
proceso uniforme. Durante la primera mitad del siglo XX coexistieron
tendencias, sensibilidades y posiciones estéticas distintas, muchas veces en
tensión entre sí.
Nueve ejes para contar el México moderno
El
recorrido se articula mediante nueve ejes temáticos. Entre ellos se encuentran
las continuidades y rupturas heredadas del siglo XIX, la crisis de la Academia
y sus métodos de enseñanza, la educación artística durante la posrevolución y
la presencia de las comunidades originarias en la cultura visual.
También
se abordan la recuperación de las artes populares, el Estridentismo, las artes
escénicas, el grupo Contemporáneos, las representaciones de las ciudades
modernas y el paisaje, así como las diferentes formas de desencanto frente a la
modernidad.
Esta
estructura permite desplazar el centro de gravedad de la exposición. El
muralismo continúa presente, pero deja de funcionar como único eje explicativo
de la modernidad artística mexicana.
Rivera, Izquierdo, Modotti y otras modernidades
Entre los
artistas representados aparecen Diego Rivera, María Izquierdo, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Roberto
Montenegro, Abraham Ángel, Dr. Atl y Lola Cueto.
La
selección permite observar diferentes formas de representar un país sometido a
profundas transformaciones sociales y políticas.
En ese
contexto, la pintura convive con la fotografía, la gráfica y otras formas de
producción de imágenes. El resultado es una historia menos lineal de la
modernidad mexicana: una historia hecha de continuidades, rupturas,
intercambios y desplazamientos.
La nueva
lectura también busca visibilizar propuestas regionales y cosmopolitas, así
como redes de colaboración entre artistas e intelectuales de diferentes
disciplinas y geografías.
Una colección que vuelve a ser interrogada
La
renovación del MUNAL plantea una cuestión central para los museos de colección
permanente: las obras pueden permanecer durante décadas, pero las preguntas que
se les formulan cambian.
En ese
sentido, la reapertura no significa simplemente volver a exhibir un conjunto de
piezas conocidas. Implica reconsiderar cómo se construye una historia del arte,
qué voces han quedado fuera y qué relaciones pueden establecerse entre objetos
que anteriormente se estudiaban por separado.
El
proyecto curatorial parte precisamente de esa necesidad de revisar las
narrativas hegemónicas y reconocer la diversidad de sensibilidades estéticas
que coexistieron durante el periodo.
La reapertura del MUNAL siglo XX constituye una revisión de la manera en que el museo presenta uno de los periodos decisivos de la cultura mexicana. Más de 349 obras permiten recorrer entre 1890 y 1950 una modernidad que ya no aparece como relato único, sino como una trama de artistas, medios, regiones, movimientos y debates. La principal novedad no consiste solamente en cambiar las obras de lugar, sino en modificar las preguntas desde las que se las observa.